01 julio 2007

El mito de la moralidad absoluta

Según los teólogos cristianos, el sentido del bien y el mal provienen de una ley absoluta originada por Dios.

Pero si eso es cierto, entonces La Biblia propondría entre sus párrafos la tortura a los infantes, la esclavitud, entre otros aspectos vistos negativamente ante la sociedad de hoy en día.

Cada religión tiene diferentes conceptos de lo que es bueno y malo, los cuales supuestamente fueron revelados por el dios de la religión respectiva. Así podemos encontrar: la poligamia permitida para los musulmanes, lo que se vería como pecado para un católico, monógamo. O la transfusión sanguínea para los Testigos de Jehová, lo cual está rotundamente prohibido, mientras que otros grupos cristianos consideran un pecado rechazar una transfusión pues sería como cometer suicidio.

Por otra parte están los judíos, los cuales consideran a Jesús y a Pablo como los libertinos que originaron el cristianismo al no querer someterse a las leyes que Dios ordenó a Moisés, así se desarrolló el concepto que Dios había cambiado las leyes.

En el origen de la moralidad es imposible demostrar que deriva de algo más que intereses netamente humanos. Dios tampoco no podría pronunciar que algo es bueno en un tiempo pero malo en otro. Además, si todo es bueno o malo en sí, entonces se concluye que Dios mismo tiene que obedecer las leyes morales que él no estableció. Si Dios cambiara las leyes a favor del hombre, entonces no sería el soberano absoluto, pues sería el hombre el que hace a Dios cambiar las leyes. Si Dios mandó a hacer algo malo en sí, entonces concluimos que Dios no siempre hace cosas buenas, o que cambia las leyes cuando le parece. Dios cambia de forma de pensar de un día al otro. Supuestamente Dios es el mismo ayer, hoy y por los siglos de los siglos entonces cómo se sabe que dice la verdad respecto a la ley, pues según lo escrito en La Biblia esta ley ha tenido varios cambios al día de hoy. Si algo es bueno o malo por la voluntad de Dios, nunca podría el ser humano saber que piensa Dios que es bueno hoy.

En uno de los pasajes de La Biblia, se puede apreciar como Dios incita a David a hacer un censo de Israel y Judá, pero más adelante le castigaría por lo mismo, concluyendo que David no tuvo libre albedrío en aquella ocasión.

En conclusión, el único ser que designa lo bueno y lo malo. Desde el momento en que el ser humano dice que lo que Dios llama bueno es lo bueno, lo coloca como el único juez de lo que va a ser llamado bueno.

La creencia en algún dios no garantiza la existencia de reglas invariables, no pudiéndose demostrar que la moralidad proviene de algo más allá que el juicio humano. Toda ley es ley del ser humano, lo que desaparece no es necesariamente las reglas morales sino la justificación de y base de tales reglas.

Por lo tanto, lo que uno llama bueno o malo es la expresión de los intereses y preferencias del individuo y del grupo que controla su vida.

Los mejores sistemas morales deben de basarse en causas y consecuencias verificables y conocidas. Otras reglas de conducta personal tienen que ver con nuestra habilidad para percibir y tolerar el sufrimiento de otras personas.

Finalmente, cada individuo y sociedad debe de vivir como les parezca mejor y justo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Igual Cristo te ama y murio por ti tambien, si le confiezas y crees en tu corazon que por El eres Salvo se que que ese velo que hay en tus ojos podra caer, y conoceras la verdad tal cual es y la verdad te hara libre.